EE UU establece nueva tarifa global del 10% tras fallo del Tribunal Supremo

Publicado el feb 21, 2026.

EE UU establece nueva tarifa global del 10% tras fallo del Tribunal Supremo

En un movimiento significativo que impacta el comercio global y el bienestar económico de los ciudadanos estadounidenses, el presidente Joe Biden ha anunciado la imposición de un nuevo arancel global del 10 por ciento. Este anuncio sigue al reciente fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos, que declaró ilegales los amplios aranceles impuestos por la administración anterior.

El fallo del Tribunal Supremo, que atrajo la atención internacional, determinó que los aranceles establecidos por el expresidente Donald Trump bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional son inconstitucionales. La Corte dictó que el poder para imponer tales aranceles recae en el Congreso y no en el presidente, lo que refuerza el principio de que el control fiscal reside en el poder legislativo.

Con el objetivo de llenar el vacío dejado por la anulación de los aranceles, Biden decidió avanzar con un recargo temporal del 10 por ciento que se aplicará a una gama de productos importados por un período de 150 días. Esta medida comenzará el 24 de febrero de 2026 y excluye artículos críticos, como minerales esenciales y productos farmacéuticos.

El contexto detrás de esta decisión se deriva de un fallo del Tribunal de Comercio Internacional, que había dictaminado en contra de la administración Trump. La nueva política busca ofrecer claridad y estabilidad a las empresas estadounidenses, que habían enfrentado incertidumbres bajo el régimen anterior. Grupos como la Federación Nacional de Minoristas de EE. UU. han expresado que este fallo proporciona una "certeza muy necesaria" para el comercio y las operaciones de las cadenas de suministro.

A medida que se implementa este nuevo arancel, se ha observado una reacción positiva en los mercados internacionales. Acciones de indicadores clave como el Dow Jones, S&P 500, y Nasdaq han registrado ganancias significativas, estableciendo un tono optimista entre los inversionistas que ven la anulación de los aranceles como una medida favorable.

Sin embargo, algunos economistas advierten que la incertidumbre podría persistir en el corto plazo, dado que la administración Biden podría buscar nuevas formas de implementar medidas comerciales. Michael Pearce de Oxford Economics ha señalado que la reducción del arancel efectivo podría ser contrarrestada por otros factores que mantengan los niveles generales de aranceles relativamente altos.

El expresidente Trump no tardó en criticar a la Corte Suprema por su decisión, calificándola de "ridícula" y sugiriendo que la batalla por el control de los aranceles aún no ha terminado. En su respuesta, Trump anunció que impondría un arancel global del 10 por ciento bajo la sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, lo que indica su intención de seguir influenciando la política comercial de EE. UU.

A pesar de la nueva carga arancelaria, expertos como He Weiwen sugieren que esta medida es un claro reflejo de la obstinación de la administración en seguir usando herramientas unilaterales. Se anticipa que la situación generará más litigios en el futuro, dado que el entorno político para el comercio de Estados Unidos sigue siendo volátil.

Por último, las cuestiones relacionadas con el reembolso de los aranceles pagados siguen sin resolverse, generando preocupación sobre las implicancias económicas de este cambio. Según un reciente informe de la Reserva Federal de Nueva York, la abrumadora mayoría de los aranceles ha sido soportada por consumidores y empresas estadounidenses, lo que subraya el impacto directo de estas políticas en la economía local.

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